SENASA admitió que no hay hacienda en el límite, por el incremento del contrabando

El 2 de octubre de 2000, el veterinario José Ciancaglini, titular del departamento animal del SENASA en Misiones, documentó que en la localidad de Fachinal (a 55 kilómetros de Posadas), había aftosa en un rodeo de feed lot. Habría de ser el último, consecuencia del refuerzo de vacunación que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria implementó en la frontera con el Paraguay. “Y no tanto”, dijo Ciancaglini. “También, porque el contrabando de drogas empujó a los ganaderos a retirar sus animales del límite”, dijo el titular del Senasa en Misiones.


Como la soja en la pampa, la frontera agropecuaria se ha corrido unos 50 kilómetros tierra adentro desde la frontera natural que presta el Paraná. Paraguay dice que no tiene aftosa y que sus animales están infectados de rinotraqueitis bovina (IBR), que afecta el sistema respiratorio de los animales. “Los síntomas se parecen”, dijo Ciancaglini. Y uno puede dar en pensar que tampoco existe en la tierra colorada por que el narcotráfico también acude al abigeato, otro de los ejercicios de su impunidad. Mientras tanto, la Sociedad Rural de Misiones (SRM) inició HOY la segunda campaña de vacunación del año para la erradicación de la aftosa en el sur de la provincia de Misiones. Precisamente, a raíz del lanzamiento oficial el martes 28 de septiembre pasado, Ciancaglini recorrió 40 kilómetros en San Ignacio (a 60 kilómetros de Posadas) porque recibió una denuncia de un productor ganadero que le había asegurado haber visto hacienda con los síntomas de la fiebre aftosa. “No era sino mancha, el productor escuchó que la radio estaba contando los síntomas de la aftosa y entonces creyó que los animales muertos de la zona estaban infectados”, precisó el veterinario. El productor de San Ignacio estaba escuchando lo que decía otro veterinario, el titular de la Comisión Técnica de la SRM, Horacio Acardi, quien había explicado cómo se manifiesta la enfermedad en los animales. Misiones tiene 350 mil cabezas, el menor número de ganado de la región, pero la que mostró el mayor incremento animal del NEA: 56%, o unos 124.000 bovinos entre 1988 y el 2002. En la región, Chaco es la provincia que más aumentó el volumen absoluto de hacienda: en 14 años incorporó unas 470 mil cabezas de rodeo. Pero, -en apenas 9 meses-, perdió el 25% de lo que sus productores habían alimentado: acaba de perder 120 mil animales por la histórica sequía que debió soportar la zona. Formosa, en cambio, habría aumentado el número en unas 172.000 cabezas, o el 14.8% del rodeo; Corrientes, -la más ganadera de todas-, fue la que menos consiguió aumentar el número: el 0,7%, o unas 25 mil cabezas más. Más allá de la seca y pese a que Misiones todavía no puede ser considerada como una provincia ganadera, -posee el 10% de las existencias bovinas que hoy por hoy tiene Corrientes-, la SRM entiende que bien merece la pena mostrar al país cómo se puede hacer ganadería bajo cubierta en un planteo silvopastoril; y el Senasa local, que también es urgente admitir oficialmente que el flagelo de la droga condiciona el desarrollo ganadero de la zona, más allá de la resistencia que ofrece a la aftosa o a la IBR paraguaya. * Recibido por Corrientes al Día de Carlos Vedoya Recio NUESTRO CAMPO/NEA RURAL. Misiones

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